domingo, 28 de abril de 2013

Viaje clandestino






Viaje clandestino

Corría el año 1971, en uno de sus viajes a Cuba, Julio Cortazar, estando en el mítico bar la Bodeguita, donde según cuenta la historia, Ernest Hemingway  concurría siempre a este lugar a tomar su bebida favorita, un mojito,

Sentado tomando algo, empezó a ver sentado en otra mesa a Hemingway, lo veía corpulento, aventurero y con barba frondosa blanca, como la nieve recién caída del cielo,
Tal como se lo veía en las fotos de los libros que le tomaban en la década del 50,  Y esto lo hizo pensar en hacer algo aventurero como su ídolo,

Empezó a organizar ese viaje, que contó con el apoyo de dos compañeros, Sergio Ramírez y Ernesto Cardenal, para concretar esa idea, Entrar a Nicaragua Clandestinamente, y ver en vivo la revolución Sandinista,

El plan era aventurero y complicado por la situación política de Nicaragua, estando en el país tendrían el apoyo del escritor Jose Coronel Urtecho,

Empezó la logística del viaje, viajando a Costa Rica, donde Cortazar tendría que dar unas charlas,

Sergio Ramírez y Ernesto Cardenal, que vivían exiliados allá, hicieron toda la logística, para lograr el cometido, Viajaron en una avioneta a hasta el poblado fronterizo de Los Chiles,
El viaje en la avioneta, fue un poco áspero y tumultuoso, la bruma hacia que fuera complicado el aterrizaje, luego de dos o tres intentos, lograron tocar la pista improvisado en un campo, la pista parecía un colchón suave hizo que el aterrizaje fuera perfecto,

Ahí los esperaba el poeta José Coronel Urtecho, que vivía en un exilio auto infringido en la hacienda Las Brisas, junto al río San Juan, y de allí subieron a una pequeña lancha camuflada como pescadores para no ser interceptada por las fuerza regulares,  un verdadero viaje clandestino,

Allí comenzó el derrotero en el lago Cocibolca, en este lago es un lugar singular ya que es en uno de los poco lagos del mundo que alberga tiburones y peces sierras, así que si caían al agua podrían ser masacrados por estos,

Llegando al puerto militar de San Carlos, un poblado en la confluencia del río San Juan con el lago, esta etapa del viaje , fue la peor , ya que en esta zona , las fuerzas de Somoza controlaba el poblado , ya que era un lugar estratégico para interceptar Sandinistas y Traficantes, Somoza nunca se entero de la visita tan singular del escritor ya que un años después fue ultimado en paraguay,
Cortazar se descuido en este lugar y de modo imprudente salió a caminar por el lugar.
A su regreso, Cardenal se alegró de que no lo hubieran detenido, aunque le dijo: "Qué desgracia que no estás preso, porque mañana tendríamos la noticia en el mundo entero y culparían a la dictadura de Somoza"; el autor de "Rayuela", perplejo, respondió que prefería contribuir "de otro modo a la lucha nicaragüense".


Las peripecias que tuvieron que hacer para llegar a destino luego de  dejar el bote, caminar por la selva , hasta un claro y de ahí un jeep , por caminos inhóspitos,  la vegetación frondosa ,  allí se sentía olor a Revolución  , pólvora y carne humana quemada,  y el ejercito tocándoles los talones parecido cuando un perro de casa busca a un zorro en el medio de una cacería,

Luego de más de dos horas de travesía llegaron a la finca las brisas, en el municipio de San Carlos,

Agotados por el arduo viaje, cuando estuvieron seguros en la finca , se unieron en un abrazo con sus acompañantes , el pudo emular a unos de sus escritores favoritos y hacer este viaje aventurero y clandestino que  lo marcará para siempre

Estas experiencias darán como resultado una serie de textos que serán recopilados en el libro Nicaragua, tan violentamente dulce.

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